La semana pasada se celebró la última edición del Bogotá Music Market, BoMM, en la capital del país. Este BoMM híbrido contrastó espectáculos en vivo con citas entre compradores y artistas digitales. Algunos asistentes internacionales estuvieron juiciosos en medio de los showcases y en las presentaciones posteriores que, a manera privada, algunos de ellos realizaron en venues claves de la capital. Sin embargo, pareciera que son poco efectivos estos encuentros para los más independientes, aunque se han dado casos en los que, en realidad, se han dado afortunados encuentros. En medio de ello, empero, la organización se sintió hecha a la carrera, sobre todo a la luz de las charlas académicas del primer día que mostraron a un artista consagrado como Juan Galeano de Diamante Eléctrico tratándole de hacer a un discjockey ya demasiado viejo para liderar la radio juvenil número del país que Tik Tok no es todo en la vida. Como siempre, fue una semana de lanzamientos ilustres. Aquí algunos de ellos.

TEBÜ – “Underwater”

Esteban Arce, TEBÜ”, es un Dj y productor bogotano que ha empezado este año a abrirse paso en el competitivo mundo de la electrónica. Apasionado por la música desde su niñez, comenzó aprendiendo las labores de la batería, el piano y la guitarra, bases musicales que, junto a su formación en la teoría musical, facilitaron sus inicios en su carrera como productor. Su estilo se caracteriza por las influencias del afro house en sus ritmos y percusiones, fusionando estas con las melodías profundas y progresivas del melodic techno. De la mano del sello colombiano Candy Flip, TEBÜ presentó temprano en la semana un house acuático, llevando su música al fondo del mar en “Underwater” junto a Thaissa. El concepto detrás de la creación de “Underwater” fue el de poder fusionar en un mismo corte los sonidos acuáticos conectados con el melodic y el house, creando así una experiencia inmersiva para el oyente, transportándolo a una fiesta bajo el agua. Las voces son interpretadas por Thaissa Bula, inyectándole mucha personalidad al corte.

Armenia ft. Oh’Laville – “Rompe”

Dos de las bandas más importantes del rock bogotano se unen en un corte emocionante influenciado por el post punk y el rock corporativo de los ochenta para crear una experiencia dinámica, enérgica y elegante. La voz de Juan Antonio Toro, vocalista de Armenia, contrasta en sus piruetas lúdicas con la fuerza carrasposa de Mateo París, quien hace lo propio en Oh’Laville. Este featuring es además el sencillo foco del nuevo álbum de Armenia, Grita II, un trabajo de nueve temas que han venido adelantando desde el año y en el que han empezado a trabajar algunos elementos más serios y humanos, más maduros, en sus letras. El trabajo de guitarras es impecable y denota cuán versado es Toro en asuntos de composición, pues siempre encuentra la manera de sacar lo mejor de lo que exige la canción, sin sobreactuarse en el pentagrama, permitiéndole a la canción llegar exactamente al lugar al que pretendía arribar. Armenia se une a los veteranos de Oh’Laville, con cerca de una ascendente década de trabajo, para presentar su álbum y es un acierto: para quienes no los conocían, es el abrebocas perfecto.

Combo Chimbita – “Memoria”

Combo Chimbita nació de la unión de cuatro colombianos que se encontraron en la cosmopolita Nueva York y que, desde entonces, han estado dando forma a una propuesta psicotrópica de sonidos experimentales que bebe de la cumbia colombiana, los ritmos afrocubanos y antillanos. Ahora la banda presenta ha revelado un místico tema titulado “Memoria”, que encuentra una importante influencia en la chicha amazónica o peruana, ese género híbrido que los periodistas perezosos insisten en mentar como lisérgico cuando nace de una sensibilidad completamente distinta. Entre los ecos del sintetizador y los ritmos de la cumbia, la canción dibuja una conexión entre diversos escenarios de la evolución a través de la vida. El video es protagonizado por Helen Ceballos, quien emerge de la tierra y le paga a esta madre primera homenajeándola. Es una metáfora visual que nos obliga a reconectar con lo esencial de la vida humana, conectándonos con un vínculo que hemos perdido hace tiempo. El video fue dirigido por Oscar Diaz, quien también ha dirigido y producido en esta serie narrativa de la banda.  

La sociedad de la sombrilla feat. Piel Camaleón – “La Claque”

La Sociedad de La Sombrilla se junta con Piel Camaleón para presentar su nuevo sencillo. Esta canción, con sonidos electrorock, habla de ‘la claque’, un término que describe a un grupo de personas que aplauden, defienden o alaban las acciones de otra buscando algún provecho. Así, el tema sienta una postura frente al aplauso automático, irreflexivo y complaciente que abunda en la industria cultural. Dos de las bandas alternativas bogotanas esenciales de los últimos años se unen de esta manera en un corte minimalista con visos de electroclash, synth punk a la manera de The Prodigy y melodías sofisticadas influenciadas, quizás, por Faithless. “La Claque” es el tercer sencillo del próximo álbum de La sociedad de la sombrilla, en el que la banda ahora dúo ha virado hacia sonidos más cercanos a la electrónica o el rock electrónico. El color único de la voz de Daniel Moreno, de Piel Camaleón, le da mucha fuerza al sencillo, que no necesita decir mucho para dejar claro su punto.

Dawer x Damper – “Asunto serio/Tatua”

Dawer x Damper regresa con dos microcanciones condensadas en un solo lanzamiento que revisan dos miradas del desamor con un audiovisual ejemplar que obra a manera de metáfora para envolver el concepto de la “tusa” colombiana. Con una producción minimalista, Dawe x Damper continúa redefiniendo las formas del dembow, aportando a la sumatoria de una estética emocionante que combina los elementos de su “afrofuturismo latinoamericano”. Acompañando el lanzamiento llega un audiovisual que incluye varios lenguajes de producción para explicar el estado anímico de los protagonistas del corte, Dawe x Damper. Sumando su inteligencia compositiva a una identidad estética clara, nos encontramos a DXD jugando con identidades nocturnas que recuerdan la estética cyberpunk de clásicos modernos como The Matrix, en medio de una borrachera en la que pierden todo tratando de olvidar. Mientras llegamos al punto de no retorno de la música, adéntrense en la fantasía adolorida de “Asunto serio/Tatua”.