Hace 3 años jignacio

El pasado 21 de enero, el Instituto Goethe en la Colonia Roma fue sede de una celebración de música electrónica mexicana: la quinta edición de Hertzflimmern. Una noche en la que cientos de personas repasaron la historia del género en México con ayuda de artistas, DJ’s y productores de varias épocas.

Todo empezó con una interpretación  de la pieza “Mikrophonie I” del compositor alemán, Karlheinz Stockhausen. La música fue interpretada por Darío Bernal, Iván Manzanilla, Ramón del Buey, Alexander Bruck, Carlos Iturralde y Juan Cristóbal Cerrillo, quienes hipnotizaron a la gente que apenas llegaba con la música experimental de Stockhausen, el pionero de la electrónica.

El segundo acto en aparecer en el escenario fue Decibel, una de las agrupaciones mexicanas pioneras del rock progresivo en México, quienes conforme pasaron las décadas, fueron transformando su sonido; de más orgánico a algo mucho más electrónico.

La noche cayó, y la oscuridad empezaría a caer sobre el instituto alemán, y no sólo porque el sol se estaba ocultando, sino por las dos propuestas que tocaron. La primera fue Ford Proco, un dúo industrial pionero en nuestro país; y la segunda, Década2, uno de los proyectos del productor, DJ y músico, Mateo Lafontaine. Ambas propuestas con un sonido lóbrego y ensordecedor inherente en la música industrial.

Ford Proco

Década2

DJ Klang fue el encargado de regresar el sentimiento de fiesta a la noche. Su set fue una gran regresión a la época en la que los raves en México eran un lugar común para el underground; cuando la música electrónica todavía estaba escondida en edificios abandonados, casas prestadas o inclusive sótanos, una época en la que los acetatos eran la única manera de mezclar.

DJ Klang

Una vez que se terminó el pequeño rave, fue turno de Bishop, un productor que intenta hacer a un lado el sonido proveniente de occidente y experimenta con identidades sonoras asiáticas y por supuesto, latinoamericanas.

Bishop

Kampion fue el siguiente en tomar el escenario, pero desgraciadamente no logró retomar la emoción provocada por los que le precedieron. Tal vez porque su set era un poco más apegado al ambient, y muchos no venían con ganas de estar estoicos.

Kampion

Afortunadamente, Itzone volvió a hacer de la noche una gran fiesta. El DJ era otro de los de la vieja escuela, de esos que utilizan acetatos para hacer sus mezclas; de los que todavía le soplan a los vinilos para que la aguja no encuentre polvo en su camino. Su set fue ovacionado por las cientos de personas que abarrotaron el patio del Instituto Goethe.

Itzone

AAAA fue uno de los representantes más jóvenes de la electrónica hecha en México, y su set no decepcionó. Gabo Barranco hizo a bailar hasta a los más penosos, y lo hizo con mezclas que iban desde lo frenético, hasta lo tranquilo. A pesar de que no sonrió mucho, el DJ se fue contento del escenario, y dio paso a Upgrayedd Smurphy, quien cerró la noche.

AAAA

La quinta edición de Hertzflimmern fue una muy especial, no sólo porque fue sold-out, ni tampoco porque todos los que asistieron nunca pararon de divertirse, mucho menos por la barra libre, sino porque se celebró a un género que tiene una gran historia en México, pero que desgraciadamente no está registrada en muchos lugares.

¡Gracias Hertzflimmern!