Colombia cerró un semestre funesto y se prepara para la segunda mitad de un año terriblemente complicado. Mientras tanto, las inminentes elecciones de 2022 plantean una encrucijada política en el país a la luz de que las dos principales facciones políticas del país están cada vez más divididas. Conforme se define el candidato político del uribismo, los candidatos preparan una candidatura a partir de alianzas con partidos tradicionales o a partir de la figura democrática de la recolección de firmas. El paro nacional se ha apagado, a pesar de que la Primera Línea se mantiene activa en Bogotá, más aún ahora que la alcaldesa Claudia López los dejó plantados en una reunión para un discutir los términos para el cese bilateral de actividades. Mientras tanto, la música colombiana continúa presentando lanzamientos contundentes con identidad propia, con fuerza y un espíritu de resistencia que no se doblega. Estos son algunos de esos.

Ev– “Cosas que probablemente no van a pasar”

Desde hace algún tiempo Evelyn Delgado se ha convertido en un nombre para tener en cuenta en el vasto universo del indie de Medellín. Aunque es una artista muy joven, EV ha demostrado que lo suyo es el arte de hacer canciones, la creación de melodías sencillas y emocionantes y la escritura de letras divertidas e intimistas que hacen de su bedroom pop una apuesta inquietante por la renovación de las formas de la música en un panorama en el que el lo-fi es la regla para la creación de composiciones. Ahora, la música de Medellín amplía su sonido al permitir que otra mano la asista en la producción. Con la ayuda de Adán Naranjo en la coproducción, la joven llega con el primer sencillo de su nuevo EP, “Cosas que probablemente no van a pasar”, una canción de corte optimista para aceptar las cosas como se vienen a pesar de las circunstancias. A la guitarra de Ev se une una instrumentación más robusta que mantiene la propuesta honesta y divertida de la música paisa. Para su segundo EP Ev viene con todo.

Böjo – “Opus Live”

Tras un año del recorrido musical desde que empezó a preparar su primera entrega discográfica, Opus, en la cual Böjo planteó una guía sonora que conecta el piano clásico con el techno, el artista colombiano estrena Opus Live. Se trata de un espectáculo en vivo en el que desemboca su recorrido musical y se evidencia su propuesta estética, 20 minutos durante los cuales los géneros musicales se fusionan y nos permiten ver cómo la música rompe fronteras. Desde armonías clásicas, cuerdas y pads atmosféricos, hasta los beats de Techno que acompañan voces del Pacifico colombiano, Opus Live es una muestra de la versatilidad y el eclecticismo del músico colombiano. Acompañando la propuesta sonora, se plantea la oportunidad de conocer las fuerza en tarima de Böjo, complementando su puesta en escena con elegantes juegos de luces que corresponden a las atmósferas que el productor y DJ colombiano construye desde su laboratorio lleno de máquinas.

Radio Paila – Dos

A Radio Paila lo caracteriza su sonido explosivo y Dos no es la excepción, este disco utiliza al rock para evocar ese lado visceral que muchas veces no tiene ningún otro medio por donde salir, tocando algunas de las fibras más primitivas y emocionales que a diario el ser humano reprime. Después de tres años trabajando en este disco, la banda bogotana presenta un álbum que explora la dualidad entre la verdad y el caos. “Desatamos una serie de preguntas que nos abren la puerta al caos de la realidad. Todo tiene una dualidad y de eso trata el disco, de jugar con esas dos partes que siempre están encontrándose dentro de nosotros”, explica Radio Paila. En Dos, Godi Gaviria fue el encargado de la grabación, producción, mezcla y masterización, mientras que en lo visual estuvo Tomás Reinales a cargo de algunos videoclips y Juliana García en el lente de las fotografías del disco. Este larga duración cuenta con 11 canciones donde destacan colaboraciones con Consulado Popular y Nepentes en “A lo peridol” y con Mad Tree en “Calla al enfermo”. El álbum marca una diferencia en el género, puesto que no solo cuenta con guitarras acústicas, bajo, baterías y sintetizadores sino también incluye sonidos del acordeón, guacharaca, percusiones menores y tiples.

Marta Rivera – “Corteza”

En el seno de las canciones de Marta Rivera confluyen dos elementos esenciales: el amor por los viajes de cada uno de sus integrantes y el anhelo de reencontrarse con las historias de la tía Marta, Cada uno de los músicos que conforma este proyecto afianzado en Bogotá ha viajado por el mundo, cruzado montañas, mojado los pies en ríos poco frondosos perdidos en medio de bosques melancólicos y místicos. Ahora que se han reunido para recordar las historias de la tía Marta, aquellas perdidas en la memoria sepia de la infancia y de los días felices, la banda prepara su primer álbum de estudio. El proyecto ha estado dando vueltas por Bogotá previa la situación pandémica y, desde abril, ha empezado a presentar los cortes de Pasatiempo, un álbum de once cortes del que nos mostraron solo uno de sus rostros con “Fronteras” y “Gatos”. Ahora, la banda presenta el tercer sencillo de un álbum que es mucho más que la afición de hacer canciones: “Corteza”, una canción inspirada en el libro llamado de igual manera de Georges Didi-Huberman. Pop delicado e inteligente para entrar en la segunda mitad del año.

Babelgam – ZETA ONCE

A dos años de haberse convertido en una de las bandas clave para la música en Colombia, Babelgam publica su primer álbum de estudio. El formato tradicional ha quedado atrás y ahora se muestran a través de la fusión del punk, el glitch y pop en un formato más experimental. El sucesor del exitoso EP Mar de hiladas, que los convirtió en una de las voces centrales del rock más explosivo de la capital colombiana, es un viaje conceptual por la localidad de Suba, una suerte de ciudad independiente dentro de Bogotá que iguala en números a los habitantes de La Paz, capital de Bolivia. Es un álbum arriesgado de once cortes que encuentra a la banda explotando una gama de sonidos excéntricos que le dan una fuerza visceral al proyecto. Es difícil escuchar el disco si se tiene en mente el sonido anterior de la banda, pero funciona muchísimo más a la luz de la llegada de María Paula Mondragón al ensamble. Su bajo y su voz le dan fuerza y variedad al álbum, que puede parecer disonante en ocasiones. Pero de eso se trata. Es un álbum que se enfrenta al escucha, un álbum que incomoda y que plantea un nuevo sonido para el rock colombiano.