Fotos: Geraldine Sanabria

Después de esperar un año sin Hipnosis, este fin de semana volvimos a ese espacio de felicidad, una comunidad de personas que disfrutan de los ritmos psicodélicos, stoner y garage rock.

Entre las novedades de esta edición estuvo el aumento de días para vivir este festival, ahora el foro IR se encargó de inaugurar y cerrar el festival con grandes shows en solitario para Sugar Candy Mountain, La Femme y Monolord actos que también sumaron en el festival.

Así mismo el venue fue nuevo, el sur de la CDMX nos recibió dentro de Quarry Studios un espacio entre la cantera del sur, ese spot que asimilaba un cráter donde explotó un viaje muy psicodélico.

Bandas como Mengers, ACTY, Deradoorian, La Luz, Tonstartssbandht y Mature Over Rated Animals tocaron al comienzo del día, el espacio para ese entonces tenia al polvo rebotando como remolino sobre nosotros pero sin importar este tema la música fue un alivio enorme para ser el primer festival después de mucho tiempo.

Dos escenarios y una carpa fueron los espacios de exposición musical del festival, el común denominador de todos fue la parte visual. Texturas ácidas, trazos y figuras en colores vívidos reflejaron un espíritu mágico al explorar el festival.

La alineación entre los escenario principales y la cercanía de estos nos daba la oportunidad de estar viendo todos los shows a presentarse. Entre los highlight de esta edición podemos destacar el doblete de Ty Segall, primero en una versión acústica de one showman y luego reventando la batería con Fuzz.

El lado onírico de Diles Que no Me Maten repasó lo mejor de Edificio y La Vida de Alguien Más, dos discos que te desnudan y ponen de una manera poética la expresión de las emociones. Por otra parte Fuzz fue una brutal exhibición de la psicodelia y la exploración audiovisual, cuando los visuales deMad Alchemist Light Show se hicieron presentes en la cantera del escenario pudimos teletransportamos a un cráter directo del espacio, colorido e integrante.

La Femme fue de los actos más esperados, una adrenalina pura en un show teatral. Los Dugs Dugs fueron el acto. de nostalgia e historía, un recuerdo a los 50 años de Avándaro para un generación que no tuvo la oportunidad de vivir este hito histórico.

El cierre del festival quedó en manos de TR/ST y Monolord. Robert Alfons le dio un toque de música electrónica, el espacio de la bódega del escenario por un momento le dio un a Hipnosis ese lado de rave electrónico. Monolord fue el estallido de una noche redonda, la exploración del doom y el stoner a un nivel supremo, el cierre enérgico de una edición que esperamos por mucho tiempo.

Muchas gracias Hipnosis nos vemos en 2022.