Mientras Zedillo gobernada y a solo un año de haber visto al Diego levantar la copa en nuestro país, una propuesta musical nacía.

Iñaki, Cha, Paco y Gabriel, este último sería posteriormente reemplazado por Jay De La Cueva. Cada uno con sus propias obsesiones, pero también con fantasías y temores que nombrarían a la banda. Comenzarían a trazar un camino que jamás imaginaron lo trascendente que sería.

Fobia, una mezcla de ideas, influencias y gustos, pero también de mucho talento y expresividad. Mismas que se plasman perfectamente en todos y cada uno de los temas con los que seguimos cantando, bailando o moviendo nuestros pies a su ritmo.

Era el año 90 y Nueva York fue el escenario de la creación del primer álbum homónimo. Vendría cargado de cortes interesantes y que en algún punto causaron controversia, pero que también se volverían clásicos.

La discografía de fobia nos ha dejado un mundo chiquito donde al diablo le bailamos, y donde también el mundo se daba cuenta de la solidez del grupo. Un amor chiquito donde otra vez aparece el nombre de Gustavo Santaolalla para que se iniciara una revolución sin manos.

Irónicamente estos muchachos lograron que 6 años sin fobia, nos hicieran sentir tristes e incompletos. Pero esta historia continuó ara darnos a Rosa Venus, Destruye Hogares, y para abrir un impactante show de los Rolling Stones en la capital de nuestro país.

Si hablamos de MTV Unplugged, ellos son una clara muestra de cómo se tiene que estructurar. De cómo te permite experimentar el formato al agregar instrumentación poco convencional o al tomar la atrevida decisión de prescindir de sellos representativos de sus canciones que la fanaticada ya tenia interiorizados. Todo esto en una época complicada, sin público pero con una necesidad artística genuina.

Esto es fobia y de esto y un poco más, hablamos en la caja negra. Los invitamos a ser parte de cómo la mesa de este podcast, faneo cómo en pocos capítulos ha faenado, disfruten.

Por Enrique Manzano