En pocas ocasiones, la música contemporánea logra transportarnos a otras eras; incluso, aunque no hayamos vivido en ellas. Sin embargo, The Mystery Lights consiguió dicho cometido con su disco debut lanzado este año y veamos la razón de mi afirmación.

Nueva york, a finales de la década de los setenta: el sonido del rock se hacía cada vez más duro, crudo y experimental; especialmente con bandas como The Kinks, The Rolling Stones, The Sonics, Love y por supuesto, The 13th Floor Elevator. Un par de años después, en CBGB’S surgió el punk, el garage rock siguió vigente y se experimentó con la música psicodélica de una manera  más refinada. Grupos como Television se volverían referentes esenciales para definir el sonido y la década.

Nueva York, a mediados del 2016: The Mystery Lights lanza su álbum homónimo con el cual debuta en la escena musical. Con el uso de equipo de grabación analógico y una intensa energía, los cinco integrantes logran remitirnos a todos los sonidos que definen a Nueva York; en ciertas ocasiones, haciéndonos sentir que están dentro de una cápsula de tiempo muy difícil de romper.

The Mystery Lights

Estruendosas y a ratos violentas, las once canciones de este LP nos demuestran como debe sonar el garage rock psicodélico moderno; además, nos recuerdan la importancia no sólo retomar sonidos anteriores, sino seguir experimentando con esos sonidos y re-interpretándolos para la actualidad.

“Follow Me Home” es la canción que abre este álbum y es muy poderosa, debido a que el garage rock psicodélico que ofrece está completamente convencido de entregar esa energía a través del uso de las guitarras, el órgano y la batería con efectos como el reverb. La siguiente canción “Flowers In My Hair, Demons In My Head” tiene un ligero cambio de tempo, probablemente la única variación en todo el álbum.

Asimismo, es importante destacar la “poesía” con la que esta banda trata temas hedonistas a través de sus líricas al estilo sesentero; por ejemplo, en “Too Many Girls” se habla del hartazgo y la necesidad de espacio después de un exceso de compañía por parte de muchas mujeres. En “Meltel”, el vocalista canta narra su fastidio de estar siempre en un estado auto destructivo a través de las drogas y el alcohol. En otra canción, “Too Tough To Bear” relata una historia boy meets girl donde la chica tiene muchos problemas en su casa y los hace parte de su personalidad:

… she walks around dressed in black, unnecessary weights travelling on her back, she’s got a self destruction mind and a heart of stone.

Es importante seguir la pista a The Mystery Lights, banda formada en California y basada en Nueva York. Ojalá puedan salirse de esa casilla sesentera en la que se esforzaron en meterse y sigan experimentando con otros sonidos diferentes.

Página: La Roma Records / FB: LaRomaRecords / Twitter: @LaRomaRecords