Fotos: Liliana Estrada (OCESA)

Siempre he escuchado que tus gustos musicales durante la adolescencia no son los mejores, que conforme pasa el tiempo esa música ya no repercutirá en un futuro, pero la noche de ayer en el Teatro Metropólitan reafirme que The Smashing Pumpkins marcó una parte de mí y que después de muchos años ese sentimiento sigue intacto.

Con alineación “casi original” la banda de Chicago regresaba a la CDMX después de diez años. El hype fue tan real que son cuatro las fechas donde el rock/grunge de Billy Corgan explotará nuestra ciudad.

Tardes enteras escuchando Siamese Dream o la opera rock del Mellon Collie retumbaron por mi cabeza con el primer riff al comenzar el concierto. “Today”, “Bullet With Butterfly Wings” “Drown”, “Quiet” y un cover a Talking Heads de Once In a Lifetime fueron parte de los tracks en la primera parte del show.

Después de muchos problemas y fases en donde los Smashing ya solo eran Billy Corgan y su nombre han quedado atrás. Por otro lado James Iha y Jimmy Chamberlin tambien se notaban contentos al estar nuevamente en el proyecto que les dio todo. Aunque sinceramente no tener a D’arcy aún duele y pierde un poco de esa esencia.

Uno de los climax de la noche fue “Tonight Tonight”, una canción de esperanza cuando todo esta gris y podrido quizás dentro del top de canciones que todos querían escuchar, Iha y Corgan tocaron este track con guitarra acústica dándole un toque más íntimo.

“Cherub Rock”, “Zero”, “Telegenix” Disarm” y el himno del Mellon Collie “1979” tomaron protagonismo en la cresta más alta de la noche. Esta última canción fue la explosión que todos buscábamos. Es imposible no recordar todas aquellas veces que en tu ipod o MP3 escuchabas esta canción tan emblemática. Con un poco de lagrimas en los ojos y con un rush de adrenalina este concierto de los Smashing Pumpkins le dio vida a mi yo adolescente, ese que no entendía al mundo y buscaba en la música una válvula de escape para sus emociones.

Para el cierre de esta primera gran noche de residencia de la banda estadounidense sonaron “X.Y.U” “Hellow Kitty Kat” y la ruidosa “Silverfuck” que dio final a una noche en donde la nostalgia se apodero de todos los presentes.