Hace 7 meses Manuel

A principios del nuevo milenio, un grupo de productores tijuanenses revolucionó la música mexicana. Nortec Collective fue un parteaguas para su época, arriesgado, futurista y con tintes regionales, más no con la bandera por delante. Tijuana Sessions Vol 1 trajo consigo una mezcla de sonidos tradicionales de las calles del Noroeste del país, como la música de tambora, acordeón y bajo sexto, para fusionarlos con bases electrónicas que en su mayoría fueron influenciadas por el kraut y el synth pop.

Luego de convertirse en uno de los proyectos más laureados a nivel internacional, Ramón Amezcua, Bostich, y Pepe Mogt, Fussible, sacaron a la venta el que a la postre sería el estandarte para el colectivo Nortec: Tijuana Soundmachine. Lanzado en el 2008, el disco debut de esta dupla de productores se convirtió en un fenómeno en el mundo de la música alternativa e independiente en México.

Una de las muchas razones por las cuales se le puede atribuir el éxito a Tijuana Soundmachine es porque la sociedad mexicana tiende a crear un arquetipo para la música de banda y norteño, sobre todo en el centro del país. La obra de Bostich y Fussible lleva consigo un legado histórico incuantificable, ya que se puede comparar con lo hecho por productores de hip hop que realizan sampleos de soul y jazz. En este caso, se trata de una interpretación en vivo de los instrumentos tradicionales como el acordeón, la tuba, las trompetas y la tambora.

Canciones como “Norteña del Sur” representan de fiel forma la vida en la frontera, en especial en Tijuana, ese lugar místico y tan golpeado que es llamado “La esquina de Latinomérica”. Son todos esos cruces de culturas los que dotan de identidad a los tijuanenses, siendo Ramón y Pepe los encargados de sonorizar las noches que bien pueden ser de una tocada punk, de ir a un baile a Las Pulgas o de simplemente cruzar a cotorrear a San Diego.

El colectivo Nortec vino a dar los primeros trazos de una postal que retrató el México moderno, pero sobre todo logró quitarle a Tijuana ese estigma de ciudad fronteriza llena de violencia y drogas. Lejos del aporte musical, que por cierto es innnegable para la cultura popular del país en los últimos 20 años, Bostich y Fussible llevaron el legado tijuanense a diversos rincones del mundo, demostrando que ante la adversidad, una semilla puede florecer y fertilizar un campo que parecía podrido.

Con motivo del décimo aniversario de Tijuana Soundmachine de Bostich + Fussible, Nacional Records decidió sacar una edición especial en vinyl, un objeto que cualquier amante de la música debe tener en su colección.

Pueden encontrar Tijuana Soundmachine de Bostich + Fussible en Colima 110. También te invitamos a checar nuestro catálogo de hip hop.

FB: GranRevancha / Twitter: @revancha_df / Instagram: revancha_df