Hace 3 meses Iván Luna Luna

En memoria a Oliver Sacks (1933-2015)

¿Te ha pasado que estando en tu cuarto con la luz apagada apunto de dormir, de repente empiezas a recordar una canción y tu cabeza se llena de sensaciones e imágenes llenas de color?

Esto se debe a que imaginar la música puede activar el cortex auditivo y los sistemas subcorticales del cerebro –corteza donde ocurre la percepción, la imaginación y el pensamiento- de una manera casi tan intensa como si se escuchara.

La música juega roles específicos en la mente y también puede mejorar nuestra memoria. Investigaciones recientes han demostrado que la música activa áreas del cerebro. Estos datos se desprenden del estudio llevado a cabo por el diario especializado en funciones cerebrales NeuroImage, el cual destaca que cuando escuchamos una melodía se activan zonas de nuestro cerebro como la auditiva, la límbica (conexiones en la corteza cerebral) y la motora (estabilidad y movimiento).

Una terapia propuesta por la doctora Frances Rauscher para padecimientos matemáticos o verbales proponía a la música clásica y en particular al llamado Efecto Mozart, el cual modificaba las capacidad cognitivas. Aunque este estudio estaba mayormente destinado en cerebros jóvenes, también habla de los potenciales auditivos del cerebro a cualquier edad con este tipo de música. Esta propuesta llamó la atención a científicos del mundo entero, ya que aborda los beneficios de la educación musical en edad temprana.

Además, de acuerdo con una investigación de la Universidad Cornell, escuchar melodías de juega un rol especial en nuestra mente, ya que nos transportan en el tiempo al instante. Este viaje por nuestra memoria se puede suscitar escuchando nuestra música favorita o simplemente oyendo las notas de cualquier canción que asociemos a determinada etapa. Con esto se puede confirmar que cada periodo de nuestra vida cuenta con un inolvidable soundtrack.

Y para explorar a fondo el tema, recomendamos el libro del neurólogo Oliver Sacks, “Musicofilia: Relatos de la Música y el Cerebro” (Anagrama, 2009). En éste, Sacks examina el rol de la música en nuestros pensamientos y cómo ésta ha sido un pilar esencial para tratar a distintos pacientes con algún padecimiento psicológico. A través de lúcidas narraciones, el autor nos comparte su vasta cultura científica y humana a través del papel de nuestra identidad humana y de cómo somos una especie tan lingüística como musical. 

En memoria de Oliver Sacks, neurólogo y escritor británico, aficionado a la química y divulgador de la ciencia, quien ejerció como espléndido narrador, con humor, erudición y vasta cultura científica y humanista; fallecido debido a metástasis en su casa de Nueva York el 30 de agosto del 2015 a los 82 aňos.