Hace 2 años Ivan Najera
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El hombre siempre se ha preguntado que existe más allá del presente, tan es así, que a partir del boom de películas como Star Wars, el género conocido actualmente como ciencia ficción se convirtió en el preferido del publico y de las productoras, por manejar esa visión futurista. Sin embargo, las pautas las marcaron piezas antecesoras como son las francesas Viaje a la luna (1902) La Jetée (192) de Georges Mélies y Chris Maker respectivamente, o la obra maestra del alemán Fritz Lang, Metrópolis (1927).

Uno de los grandes retos de estas producciones fue generar escenarios que transporten al espectador a una época futura, pero -¿cómo es posible hablar de algo que ni siquiera ha pasado?-. Seguramente no ha sido fácil, pero los directores y todo el departamento de arte involucrado en los filmes, han utilizado varios elementos del diseño como punto de origen o bien, hasta los mismos diseños ya existentes. Por ello no es raro encontrarse con la silla Panton en la película Thx1138, primer largometraje de George Lucas estrenado en 1971. Esta silla, icónica del diseño, fue diseñada por Verner Pantone y presentada por Vitra en 1977; esta fue la primera silla elaborada por una pieza de plástico moldeado, material novedoso en esas épocas. Sus curvas, colores y procesos de fabricación hicieron que rompiera varios paradigmas en ese entonces, colocándola como un diseño visionario.

Muy posiblemente esta fue la razón por la cual la silla fue utilizada como parte del mobiliario en los cuartos (minimalistas) de los habitantes de esta cinta, en donde G. Lucas también utilizó, para algunas escenas, los interiores del Museo Guggeneim de Nueva York del arquitecto Frank Loyd Wright, que a través de sus formas orgánicas y superficies completamente blancas, evocan un futuro muy particular, pareciendo estos elementos, diseñados exclusivamente para la película.

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Los ejemplos son varios, pero uno de los más familiares es el del film clásico de Stanley Kubrick, La Naranja Mecánica (1971). A pesar de que la película no es tan reconocida como parte de este género, nos habla de una Inglaterra futura, año 1995, vista desde 1965, es decir retrofurista. La inigualable escena de Alex y sus “drugos” irrumpiendo en casa del escritor Frank Alexander, no solo es épica por el contenido explícito, sino también por la magistral decoración de la casa, que si bien, no fue diseñada por Eero Aarnio, evoca al mobiliario del famoso diseñador finlandés. Pero no sería la única película de Kubrick donde aparecen íconos del diseño, pues en uno de los cortes de la famosa “2001: Odisea del Espacio” (1968 ) aparece la silla Djinn de Oliver Mourgue como mobiliario clave en la escenografía. No esta de mas mencionar otros casos parecidos como el diseño Brutalista de alguno muros en la película Blade Runner (1982), que también aparecen en el interior de la nave Prometheus en Alien (1979), ambas de Ridley Scott.

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Estos detalles y objetos son los que inevitablemente llegan a nuestro subconsciente para transpórtarnos a un futuro conceptual, a veces utópico o distópico, que posiblemente no está muy alejado de la realidad. Así que la próxima ves que veas alguna de estos filmes no pierdas atención en cada cuadro.