Hace 2 años la tuz

No, man they can’t fuck with the light.

They can’t stop the shine

Big Sean

Lo sabemos: la familia real no sólo se compone del rey y la reina; también están los príncipes, condes, duques y demás parentela los cuales generan su propio tabloide. En la realeza del hip hop, no es diferente. De esta forma y cada cierto tiempo, una camada nueva de artistas golpea la puerta de la fama y fortuna; claro, éstos desde su respectiva trinchera. Es una tarea ardua seguirle la pista a todos los nuevos raperos y productores; además de ello, es complejo conocer los diferentes estilos para entender cuantiosas ramificaciones del mismo género que pueden existir.

En este texto no busco abordar a los músicos, productores y géneros recientes del hip hop; eso ameritaría un estudio bastante más extenso. En realidad hablaré de aquellos que llevan algunos años en la corte del rey y, en este 2017, están alcanzando un nuevo nivel de apreciación. Les llamaría: La Nueva Corte. Desde finales del año pasado se lanzaron álbumes de artistas los cuales, aunque ya son reconocidos, vale la pena detenerse a hablar de su situación. Comenzaré con el que nos tuvo llorando toda la Navidad: J Cole.

hip hop

J Cole, el príncipe inicia su legado

El músico estadounidense demostró ser un gran compositor, tanto en lírica y musicalmente; amigo y colaborador del príncipe, Kendrick Lamar, los críticos lo han señalado como su heredero. Ello porque el compositor ha contado historias emocionalmente desgarradoras, en la mayoría de sus discos; en pocas ocasiones, nos habla de la fiesta y diversión. Por lo regular, en sus letras manifiesta su dolor; recuerda algún momento encabronado de su vida o hasta le pide perdón a su madre por haber sido tan egoísta. El pasado 9 de diciembre estrenó 4 Your Eyez Only y éste nos tuvo lloriqueando toda la época decembrina; la producción fue dedicado enteramente a un amigo bajo el pseudónimo de James MacMillian Jr.: a su muerte y a su hija que no verá crecer.

Los sucesos recientes de su vida como tener una una hija recientemente, influyeron en gran medida a la creación del disco; sin embargo, la producción tiene otras referencias interesantes. Por ejemplo al ser el cuarto disco de J Cole, su nombre nos recuerda al All Eyes (1996) y no es coincidencia; éste fue el último y cuarto disco de Tupac y no es la primera vez que Cole rinde homenaje al fallecido rey 2pac.

4 Your Eyez Only no sólo le trajo grandiosas críticas debido a su producción y letras dolorosísimas; también anunció que sería el disco merecedor de un tour mundial para promocionarlo.

Escúchenlo aquí con calma y con una caja de pañuelos.

El segundo lanzamiento en nuestra lista de nuevos príncipes es I Decided de Big Sean. Completamente diferente al anterior y lo que demuestra la amplia gama de variantes en el hip hop en la actualidad. El rapero estadounidense conocido por sus increíbles featurings, sin embargo, en esta entrega vemos otros perfiles del músico; por ejemplo, en el disco queda claro que le interesa muchísimo el manejo de su imagen y la producción detallada de un álbum en conjunto, y no sólo en la creación de sencillos exitosos.

Sí Big Sean está interesado en seguir vigente y con sonidos actuales, tampoco debe olvidarse de la importancia de un gran manejo visual. Lamentablemente, las críticas del disco no fueron favorables. Y aunque buscó crear un concepto en el álbum, la producción no resultó profunda ni fuera de los estilos que están de moda; pero, no lo culpemos del todo. Big Sean considerado como puente entre el hip hop milleanial y el trap independiente y el underground, pero en definitiva tirado a lo comercial y al pop. Ser amigo del duque Kanye West, deja muy buenas posibilidades de acceder a otro nivel de la corte.

No sólo la producción del disco tiene una línea claramente establecida, sino visualmente se mantiene en los videos de cada una de las canciones.

El álbum está lleno de featurings empezando por Jeremih, Twenty88 y el mismísimo Eminem con No Favors y, es una muy buena entrega pero en lo personal me sonó rarísima. Sus estilos siempre han sido diametralmente diferentes. Eminem está muy encabronado para el estilo valemadrista y desfachatado del resto del álbum.

Escúchenlo completo una tarde mientras cocinan y bailen, bailen mucho.