Hace 3 años Manuel

Solemne e imponente son sinónimos de Washington D.C, capital del país en voga: Estados Unidos; esa ciudad que funge morada del presidente de la nación más poderosa y hogar de la democracia, fue testigo del surgimiento de una de las escenas musicales más contestatarias e incómodas de ese país: el hardcore punk. La pestilencia de la muerte del punk en Nueva York llegó a oídos de una banda de jazz fusión llamada Mind Power, cuyo nombre viene de una canción del 73 de James Brown. Sin embargo, los integrantes de esa agrupación (Sid McCray, Paul D. Hudson o mejor conocido como H.R. y Dr. Know) fueron introducidos a grupos como los Dickies o Sex Pistols lo cual definió y cambió su sonido para la posteridad; fue así como inspirados en la canción “Bad Brain” de los Ramones, surgió uno de los grupos más importantes de la historia del punk: Bad Brains.

Uno de los puntos clave en la historia de la banda fue la salida del vocalista Sid McCray; a partir de ese momento, H.R. se convirtió en el cantante, aspecto que cambiaría el rumbo de la agrupación. La incursión de éste al movimiento rastafari y la influencia de Bob Marley hizo que Bad Brains tuviera una polaridad muy marcada: por momentos, las canciones son muy rápidas tanto que desatan la rabia de los integrantes en el escenario. Caso contrario a los instantes de elevación espiritual cuando interpretan canciones con tintes reggae o dub.

bad brains

Dicha fusión de ritmos se aprecia en su disco debut homónimo en 1982, en el cual salta a relucir la rebeldía de la agrupación y de romper el molde en el que había caído el punk a inicios de los años ochenta. Las guitarras son machacantes, la batería es veloz y mordaz, mientras que la voz de H.R. evoca al delirio colectivo. Canciones como “Banned in D.C.” muestran el descontento de Bad Brains por estar aprisionados en una ciudad y su deseo por huir a toda costa:

Banned in D.C. with a thousand more places to go, Gonna swim across the Atlantic, cause that’s the only place I can go.

Alejados de todo la enajenación que provocan muchas de las canciones del debut de Bad Brains, existen temas que te llevan a un estado de relajación mental y espiritual. “Jah Calling” y “Leaving Babylon” fueron impregnadas por el sonido caribeño, convirtiéndose en el punto más zen de la agrupación de Washington D.C.

Bad Brains es una piedra angular para entender la cultura musical de los últimos 50 años, de hecho, va más allá de la música; en el verano de este 2016, la galería Subliminal Projects de Los Ángeles y con apoyo de la marca de ropa de Shepard Fairey, realizó una exposición que documenta la influencia de los Bad Brains en el arte y la cultura. BANNED IN BABYLON sirvió para mostrar fotografías de las legendarias presentaciones de la banda, además de carteles diseñados por Fairey.

En la tienda de Revancha en línea o en Colima 110 puedes encontrar el debut de los Bad Brains y el LP de su presentación en el CBGB en 1982. También puedes checar nuestra sección de Reggae.

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