Hace 3 meses Andrés

Una dosis de imaginación no sólo es necesaria ante el panorama sombrío el cual vivimos, también a partir de ella se puede construir una realidad diferente. Esa capacidad humana de fantasear con sucesos, historias e imágenes de ficción permiten asimilar el rigor del presente; asimismo, ese conjunto de ideas son un vestigio y hasta podría afirmarse que una crítica de nuestra existencia. Acerca de esto el escritor y periodista Edmundo Valadés (1915) nos entregó en El libro de la imaginación, una antología de alrededor de 400 relatos breves de diferentes latitudes y autores; la imaginación y la clarividencia son las voces de cada uno de los cuentos presentados en la obra.

El libro de la imaginación es indefinido porque no tiene un lugar matriz sino muchos: nos lleva de Oriente a Occidente, del norte al sur y de lo terrenal a lo divino. Ahí encontramos a personajes comunes en lugares insólitos o al contrario, personajes estrafalarios en espacios habituales; brujas, monstruos, astronautas, divinidades y demás se reúnen en este volumen. Así como el libro no tiene límites y orden, su lectura debe seguir ese patrón; el lector navegará entre las páginas sin un compromiso alguno, quizás empezar por la página ciento veintitrés y terminar por la catorce. Quien se acerque al ejemplar de Valadés pondrá su ritmo, ahí radica su mayor valor.

En algún momento José Emilio Pacheco señaló que Valadés tendió puentes “hacia otras literaturas, a renovar el pasado y a estimular a los que empiezan”. Precisamente El libro de la imaginación nos conduce a clásicos como Cortázar, Márquez, Arreola o Proust, pero igualmente a escritores inusuales como Álvaro Menén Desleal o A. Norge. Cualquier libro es un excelente compañero de viaje, sin embargo, el tomo de Valadés es único en su especie porque gracias a éste conocemos los confines del universo y de la humanidad a través de la tragedia, comedia, la fantasía, el humor negro o cualquier género creado por la literatura.

Les anexo algunos cuentos extraídos de la obra:

-La creación de Eva

Ésta se llamará varona porque del hombre ha

sido tomada (Génesis)

Adán se sintió invadido por un profundo sopor. Y durmió. Durmió largamente, sin soñar nada. Fue un largo viaje en la oscuridad. Cuando despertó, le dolía el costado. Y comenzó su sueño.

Álvaro Menén Desleal: Cuentos breves y maravillosos

-La pesadilla

Dios dormía inquieto, se convulsionaba en su sueño, sudaba y, de seguro, sufría.

Las bombas empezaron a caer, los hongos a levantarse, siniestros. El universo entero estaba en llamas, todo se derrumbaba entre gritos de rabia y ayes de agonía…

Dios abrió los ojos, jadeaba; suspiró aliviado, estaba despierto, la pesadilla había terminado.

Agustín Cortés Gaviño

-En el circo

Y ahora, señores y señoras, les presentamos, en gran estreno mundial, sin jaula, con su pecho multicolor y toda su crin al viento, a: la felicidad. (Tambor y música.) Aparece. Era verdad, era la felicidad. ¡Y de qué tamaño! Como no estaba domada aún, se lanza sobre el público rugiendo y devora a casi todos los espectadores.

A. Norge

-Ilusión

El hombre de un momento pretérito ha vivido, pero no vive ni vivrá; el hombre de un momento futuro vivirá, pero no ha vivido ni vive; el hombre del presente vive, pero no ha vivido ni vivirá.

El Visuddhimagga

-El más corto cuento cruel

Desfile patriótico. Cuando pasa la bandera, un espectador permanece sin descubrirse. La muchedumbre rezonga, luego grita. “¡El sombrero!” y se lanza contra el recalcitrante, que persiste en menospreciar el emblema nacional. Algunos patriotas le darán su merecido…Se trataba de un gran mutilado de guerra que tenía amputados los dos brazos.

Villiers de l`Isle-Adam