Hablar de YE es hablar de exceso, contradicción y ambición sin freno. Pero también es hablar de una visión audiovisual que redefinió el videoclip dentro del hip hop. A lo largo de su carrera, Kanye West entendió algo antes que muchos: la música ya no se escucha sola, se mira, se discute y se convierte en narrativa. Sus videos no acompañan las canciones, las expanden.
Previo a su regreso a la CDMX recordamos estos videos que marcaron su carrera a lo largo de los años.
“Through the Wire” (2003): el origen del mito
Todo comienza desde la fragilidad. Con la mandíbula fracturada tras un accidente automovilístico, YE se presenta ante el mundo sin poses ni glamour. El video es simple, casi documental, pero poderoso. No intenta impresionar, intenta sobrevivir. Ahí nace el personaje que marcaría su carrera: un artista dispuesto a convertir su propia crisis en motor creativo.
“Jesus Walks” (2004): fe, calle y confrontación
En un momento donde el rap mainstream evitaba cualquier discurso espiritual, YE decidió ir directo al choque. El video mezcla imágenes religiosas, violencia urbana y redención, reflejando un Estados Unidos lleno de contrastes. No era solo un clip: era una declaración. Kanye demostraba que el hip hop podía ser incómodo, reflexivo y masivo al mismo tiempo.
“Stronger” (2007): el salto al futuro
Inspirado claramente en Akira, este video marcó un quiebre estético. Luces estroboscópicas, ciencia ficción y una narrativa fragmentada acompañaron el hit que dominó la radio global. Aquí YE dejó atrás la imagen del rapero terrenal para convertirse en un creador obsesionado con el futuro, la tecnología y la cultura pop global.
“Runaway” (2010): el ego puesto en juicio
Más que un video, Runaway es una obra audiovisual completa. Durante 35 minutos, YE expone sus defectos, su arrogancia y su necesidad constante de validación. Ballet, autos de lujo y silencios incómodos conviven en una pieza tan hermosa como incómoda. Es Kanye mirándose al espejo y dejando que el público haga lo mismo.
“Famous” (2016): arte, escándalo y conversación
Pocos videos generaron tanto ruido como Famous. Con una imagen hiperrealista de celebridades desnudas, YE volvió a cruzar la línea entre arte y provocación. El escándalo fue inmediato, pero el fondo era claro: una reflexión cruda sobre la fama, la exposición y el precio de vivir bajo el ojo público.
