Hace 7 meses Manuel

Es cierto que las nuevas tecnologías han traído nuevas formas de consumir música, muchas de ellas criticadas por los llamados “melómanos” (que horrible palabra, por cierto), pero es prudente decir que vivimos en un momento privilegiado en la que estamos a un click de distancia de conocer un mundo completamente nuevo. No necesariamente me refiero a dar play en alguna plataforma de streaming, lo cual no es malo, sino también de poder ordenar un disco, libro o equis producto que va a llegar hasta la comodidad de tu hogar. Dentro de esta gran variedad, los compilados musicales son uno de mis artículos favoritos ya que una persona, no un algoritmo, se tomó el tiempo de hacer un investigación exhaustiva sobre algún tópico y eligió las piezas fundamentales para que te adentres en dicho tema.

Hace algunos meses encontré un compilado cuyo título ya es por demás llamativo: J Jazz – Deep Modern Jazz from Japan 1969-1984. Debo admitir que en cuestiones jazzisticas siempre he sido un neófito y nunca he ido más allá de los personajes populares y las canciones sampleadas en el hip hop, pero la rareza de este compilado me atrapó. Como bien lo menciona su nombre, se trata de una selección musical de lo mejor del jazz nipón de la década de los setenta y primeros años de los ochenta, un momento cumbre para el género que de acuerdo a lo que leí en Wax Poetics es conocida como la era Post-Coltrane.

Se trata de un documento histórico para la cultura japonesa, ya que como en todos lados, no sólo se trata de música, sino que también abarca ciertos aspectos socio-políticos para entender esta movida. El jazz llegó a Japón en los años veinte, pero con el avance del fascismo este estilo de música fue prohibido por considerarse “muy americano”. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, los lugares donde se escuchaba jazz fueron cerrados, incluso se le cambió el nombre a los instrumentos por ser muy occidentales.

Tony Higgins, entusiasta del jazz y coleccionista de discos, comentó en entrevista para Wax Poetics: “Después de la guerra, Japón estuvo ocupado durante unos diez años por las tropas estadounidenses. Y un poco como en Alemania y Austria, donde los Aliados usaron el jazz como parte de una estrategia de desnazificación, también se usó en Japón para contrarrestar los sentimientos fascistas y aislacionistas de las dos décadas anteriores”. La música como instrumento de control social ya que también explica que los músicos nipones vieron el jazz como una salida al estado de shock en el que estaban luego de la guerra.

Es así como empieza el revival del jazz en Japón, ayudado claro está por la propaganda yanquí que envío a sus mejores exponentes a estar de gira por tierras niponas. Poco a poco los músicos japoneses copiaron el estilo norteamericano, aunque sabían que jamás llegarían a tener el sonido grasoso de un afroamericano, así que adoptaron algunos hábitos no musicales como las drogas. Por obvias razones, los jazzistas japoneses comenzaron a adaptar el sonido a su entorno y es así como logran crear un movimiento que se puede apreciar en Deep Modern Jazz from Japan: el piano y el saxofón son los protagonistas con largos puentes electrificantes, también hubo influencia de ritmos como la samba y el bossa, además de un estilo jamero en el que se nota la influencia del estilo libre.

La selección de Deep Modern Jazz from Japan fue hecha por Tony Higgins y Mike Peden y salió editada bajo el sello británico Barely Breaking Even, quien tiene dentro de sus filas a personajes de la talla de J Dilla y que ha creado algunos otros compilados de jazz. El arte también es un compilado de imágenes rescatadas y documentadas por el fotógrafo irlandés Phillip Arneill y James Catchpole, ambos entusiastas del jazz japonés.

Pueden encontrar J Jazz – Deep Modern Jazz from Japan 1969-1984 en la tienda en línea o en Colima 110. También te invitamos a checar nuestra sección de Hip hop.

Texto: @regandul

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